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domingo, 17 de enero de 2010

No te tomes nada personalmente.

Los Cuatro Acuerdos (Segundo Acuerdo)

Sigue haciendo frío, pero va mejorando, por lo menos aquí en mi ciudad. Pero esto del clima gélido no es nada en comparación al lamentable sufrimiento que esta viviendo el pueblo de Haití. Desde aquí mando mi mas sincero pesar por la enorme tragedia que se les presentó y los acompaño moralmente en su dolor. Y a todos los lectores, ojalá encontremos formas adecuadas para poder ayudarlos por que me parece que requerirá una gran reconstrucción de su país.

Ahora regresemos al tema que nos ocupa, hoy tocaremos el Segundo Acuerdo que nos propone el Dr. Ruíz: No te tomes nada personalmente.

La semana pasada omití mencionarles como llegaron los acuerdos a mi, yo había recibido anteriormente alguna presentación de Power Point por un e-mail y me parecieron muy buenos y me habían recomendado el libro. Justo estaba por comprarlo cuando Leonardo el padre de mi hija me lo prestó, esto fue a las pocas semanas de nuestra separación y lo leí, me gusto mucho todo lo que aprendí de ahí. Fue curioso la manera en que llegó, pero me permitió profundizar en lo que propone cada frase que encierra los acuerdos.

El Dr. Ruiz dice: "Los tres acuerdos siguientes nacen, en realidad, del primero. El Segundo Acuerdo consiste en no tomarte nada personalmente. Suceda lo que suceda a tu alrededor, no te lo tomes personalmente".

Esto me hace recordar nuevamente a mi amigo Lázaro, cuando alguna vez me quejaba de que Leonardo me hablaba fuerte, aspero, rudo y grosero, Lázaro me dijo, no has pensado que no es que te hable a ti así exclusivamente, sino que, así habla en todo momento, lo reflexioné y era cierto, en muchas circunstancias y con muchas personas era así y no era "exclusivamente" gritón conmigo.

Eso es un ejemplo de una persona que me conoce, pero cuando alguien no nos conoce y nos dice "estúpido", ni modo que esa persona tenga poderes mentales para saber que somos estúpidos, esa persona habla desde lo que tiene en su mente y en su corazón.

Uno solo puede ver las cosas de acuerdo a sus esquemas de pensamiento. Cuando los españoles llegaron a América, los nativos no vieron unas naves españolas acercándose, por que eso no estaba en su nivel interpretativo, ellos vieron unas islas flotantes por que las islas era algo que ellos conocían. De igual manera, las personas nos dicen las cosas de acuerdo a lo que tienen dentro.

También el Dr. Ruiz nos propone que tampoco lo positivo lo tomemos personalmente, uno sabe lo bueno que uno es y no es necesario que alguien nos lo diga.

Mi amigo Chuchito Sánchez me decía que para el solo existen tres acuerdos, por que hay que hay cosas que deben tomarse personalmente, el mencionaba, si alguien te dice "te quiero" deberías tomarlo personalmente. Tratando de concordar con lo anterior, tampoco debemos tomarnos un "te quiero" personalmente, por que ese "te quiero" refleja los sentimientos (que hay que recordar que los sentimientos y las emociones surgen de nuestra mente) y si una persona quiere que tomemos eso personalmente, posiblemente espera de nosotros una respuesta, positiva o negativa, una respuesta que cubra sus necesidades, pero nosotros nunca estamos obligados a una respuesta, ni interna ni externa.

Hice unos pequeños cambios al blog, según entiendo, ya pueden escribir todos comentarios en el, así que, ojalá se animen a contarme lo que les parece esta entrada o las anteriores.

Les mando un grandioso abrazo.

Fuentes:

Opiniones que me ofreció mi hermana Martha y que sin ellas no podría haber complementado las ideas de este acuerdo.
Libro: Los Cuatro Acuerdos. Dr. Miguel Ruiz. Ed. Urano.

Frases Relacionadas:

El que se afecta por un insulto, se infecta.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Lo que te choca… ¡Te checa!

¡Hola! ¿Cómo estamos? ¿Qué tal nos fue con la demolición de los Muros Invisibles?

Y bueno, aquí aparecemos nuevamente. Prendo una varita de sándalo para ayudar a la inspiración, la tele y el estereo apagados y vamos tomando el camino para ver si la inspiración hace su aparición una vez más.

“Lo que te choca… ¡te checa! Y si, ¿cuantas veces algo no nos gusta de alguien? R: Infinidad. Gran parte de nuestra vida vivimos quejándonos de las características de temperamento y carácter de las personas que nos rodean.

Esta frase llegó a mi por mi amigo Lázaro, el mismo que me enseño que las emociones son temporales, un día, estaba con el quejándome de alguien como solía hacerlo (y a veces todavía, admito, lo hago), entonces el me dijo: “Lo que te choca… ¡Te checa!” casi puedo asegurar que mis pequeños ojos se volvieron grandes por que enfrentaba una verdad un poco difícil de aceptar.

Al ver mi gran asombro complementó lo siguiente (y que podemos revisar en el libro de Martha Alicia Chávez, “Tu hijo, tu espejo”)

1. El otro tiene algo que tu tienes, te desagrada mucho y hasta el día de hoy no lo has podido cambiar (ves tus propios defectos proyectados en el otro).

2. El otro tiene algo que tú no tienes, pero lo deseas (ves tu carencia proyectada en el otro: resultado, envidia)

3. El otro reactiva en ti ciertos sucesos o etapas de tu historia personal en los cuales has dejado conflictos sin resolver o heridas sin sanar.

Para el punto 1, recuerdo una vez a una chica que le gustaba mucho ir el fin de semana al antro y al ir, divertirse de una manera ilimitada, alcohol, mucho baile, mucho ligue, etc., con sus debidas consecuencias de esos excesos. En una ocasión como recuerdo a ella hablando de su amiga, criticando exactamente esa forma de divertirse de más, los testigos de ese evento nos preguntábamos ¿pero que no se ve que ella hace exactamente lo mismo? Vio su propio defecto reflejado en el de su amiga.

Sobre el punto 2 podemos ejemplificar cuando nos molestamos por un compañero del trabajo llega tarde al mismo, lo hace repetidamente y para colmo de suertes, el jefe no lo ha cachado, y mientras, nosotros, verdes del coraje, por que hacemos el suficiente esfuerzo para preparar lo necesario la noche anterior, levantarnos temprano, arreglarnos, salir a tiempo para que el tráfico no sea un impedimento y llegar a buena hora a nuestro trabajo; no nos damos el permiso de tener ese defecto, pero sabemos que tenemos la capacidad de tenerlo.

En el tercero encontramos cosas que por ejemplo nos afectaron cuando éramos niños, puede ser el caso de cuando alguno de nuestros padres se enojaban y mostraban su enojo tronado los dedos y actualmente, cuando alguien hace lo mismo, se apodera de nosotros una gran molestia sobre eso.

En resumen, habría que voltear a ver a nuestro interior para ver por que eso que “Nos choca” nos “Esta checando”. Me parece que la respuesta siempre será más fácil encontrarla adentro que afuera, en nosotros que en los demás.

Nos vemos la próxima semana y antes, ¿que les parece si me comentan un poco sobre el tema? Espero leerlos.

Frases relacionadas:

“Si te gusta una acción buena de una persona, inspírate, si te desagrada una mala acción de alguien, examínate”.
“Conócete a ti mismo”. (Sócrates)

Fuentes:

La vida.
Tu hijo, tu espejo. Martha Alicia Chávez. Ed. Debolsillo.
Muchas horas de plática con Lázaro.